Ecuador en la Alianza del Pacífico

General

Buenas noticias para el libre comercio. En la XIV Cumbre de la Alianza del Pacífico, los presidentes de los países miembros dieron la bienvenida a Ecuador como nuevo candidato a Estado asociado. 

Luego de ocho años de intencionalmente esquivar la posibilidad de hacer negocios con nuestros socios naturales, finalmente existe la voluntad política de avanzar hacia una adhesión definitiva.

A la fecha de hoy, el bloque de la Alianza del Pacífico tiene 225,3 millones de habitantes, un volumen de exportaciones de USD 616,3 millones, un PIB cercano a los USD 2 billones y capta el 38% de la inversión extranjera directa que llega a América Latina. 

📍 Estas cifras sitúan a la Alianza como la octava economía mundial.

La integración regional es un proceso largo y complejo. El primer reto de la Alianza del Pacífico será pasar de la bienintencionada retórica política hacia una verdadera consolidación de esta gran zona de libre comercio, en donde fluya un intenso intercambio de productos libre de impuestos y restricciones.

El siguiente objetivo sería alcanzar la conformación de una unión aduanera. En esta fase, los países miembros de la zona de libre comercio adoptan una política comercial exterior común; es decir, como bloque se gravan aranceles para todos los países que nos son miembros de la unión. 

Si nos ponemos optimistas e incorporamos a esta etapa la
libre movilidad de trabajo y de capitales, ya entramos a palabras mayores: un mercado común.

En principio, alcanzar este grado de integración puede sonar algo utópico, sin embargo, a diferencia de las decenas de intentos de integración en América Latina, la gran parte fallidos, la Alianza del Pacífico inicia con una gran ventaja: no es un foro político como el ALBA o la UNASUR, ni un ente burocrático y lento como el Mercosur. 

Los ideólogos del proyecto, más bien, son los sectores productivos y empresariales de cada país que decidieron unir fuerzas para lanzarse a la conquista del mercado del litoral Asia-Pacífico. Más pragmatismo y menos ideología.

Hay que rescatar el positivo mensaje de las autoridades ecuatorianas de que sí existe la suficiente convicción para reinsertarnos en la dinámica comercial mundial, a partir de impulsar el libre comercio y la integración regional, especialmente cuando el fantasma del proteccionismo y el unilateralismo vuelve a tener adeptos alrededor del mundo.

El libre comercio genera crecimiento económico, prosperidad, empleo y es el punto de partida para cualquier acuerdo amistoso entre naciones. 

Enhorabuena.

Con mi Netflix no te metas

cine, Cuenca, Economía

La semana anterior, el viceministro de Finanzas, Fernando Carrillo, anunció que para la próxima reforma tributaria el gobierno analiza gravar con impuestos a varios servicios digitales como Netflix y Spotify.

El argumento fue que estos servicios digitales (al igual que Uber y Cabify) requieren ser formalizados. No obstante, todos intuimos la verdadera motivación: se requiere subir los ingresos públicos, vía impuestos, para alcanzar las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional.

De aprobarse en la Asamblea, este impuesto se sumaría a una larga cadena de tributos que ya estamos honrando para acceder a este servicio: el IVA de los dispositivos digitales para acceder a la plataforma, en algunos casos el ISD por ser un pago en el exterior, el IVA del proveedor de internet, el IVA del plan de celular, entre otros.

Por otra parte, si la intención es cobrar el impuesto como un recargo en el pago de la tarjeta de crédito, el afectado -como siempre- sería el usuario; por lo que un importante segmento de varios miles de ecuatorianos empezaría a pagar más para acceder a la plataforma.

En otras palabras, ver una película con la familia nos costará más dinero porque solo así se podrá seguir sosteniendo la obesa e ineficiente estructura estatal que todavía no entiende la más elemental y primigenia regla financiera: gastar menos de lo que se gana.

Pero lo del Netflix es solo un ejemplo (y por supuesto, lo de “con mi Netflix no te metas”, una inocua artimaña para captar atención).

Vamos a lo de fondo.

Lo que realmente preocupa es que la política económica para generar crecimiento no dista mucho de la aplicada en el pasado reciente: endeudamiento agresivo, restricciones al comercio y, sobre todo, nuevos impuestos.

Esta visión cortoplacista no cimenta bases para reactivar la economía, sino solo produce espejismos temporales de liquidez para cubrir las obligaciones más inmediatas.

El camino hacia un verdadero crecimiento económico sostenible inicia con la generación de un entorno que incentive y facilite la creación de nuevos emprendimientos y el desarrollo empresarial: a partir de ofrecer seguridad jurídica, estabilidad tributaria y disminución de barreras comerciales.

Solo así se generan nuevas plazas de trabajo y, por ende, nuevos ingresos para las familias ecuatorianas, con nuevas oportunidades, calidad de vida y bienestar para el ser humano.

Corpus – Raymi

Cuenca

Una fiesta de colores, luces y sabores. El Corpus Christi, desde hace ya casi doscientos años, es una de las épocas más especiales en el calendario morlaco.

Durante siete días (Septenario), en la Catedral de la Inmaculada se celebran misas diarias en honor al “cuerpo de Cristo” que terminan en vistosas fiestas, llenas de juegos pirotécnicos, música tradicional y golosinas azucaradas.

Paralelamente -y cada año con más entusiasmo-, en varios lugares de la región austral se celebra el Inti Raymi, ceremonia de origen incaico que se realiza durante el solsticio de invierno en el hemisferio sur, en honor al “dios Sol” (o Inti).

Según los cronistas, para los incas, en cada solsticio el Sol renacía para dar inicio a un nuevo ciclo anual, acorde a su particular concepción circular del tiempo.

Este hito marcaba el inicio de las cosechas, por lo que parte del espíritu el rito era pedir al Sol que vuelva a fecundar la tierra. La celebración duraba varios días cargados de comida, bebida, danza y hasta sacrificios.

Si bien con los siglos este rito se ha mantenido como un símbolo de identidad y resistencia de las comunidades indígenas, hoy en día es un evento espiritual ampliamente conocido y respetado entre los locales.

¿Es coincidencia que ambos ritos se celebren en fechas similares?

Por supuesto que no. Al mismo tiempo que suceden estos dos acontecimientos en la región andina, en el hemisferio norte (desde donde nos llegaban las tradiciones cristianas), se celebra el solsticio de verano, momento del año en cual el Sol se encuentra a plenitud.

Este fenómeno ya arrastraba varias tradiciones de celebración en Europa entre diferentes religiones precristianas.

Asimismo, durante esta fecha, en España se celebran las Fiestas de San Juan que, según varios autores, no es más que otro símbolo de la noche más corta del año y que, además, abre la “puerta de los dioses”, como se narra en la mitología griega.

En definitiva, el Corpus Christi nace de la visión sincrética del cristianismo y, sin lugar a dudas, es una celebración solsticial.

Finalmente, estas celebraciones representan ese sincretismo que también está presente en nuestra ciudad en donde se conjuga lo occidental y lo andino, en donde habitan personas con ideologías conservadoras y a la vez progresistas, una ciudad que vive lo tradicional y gusta de la vanguardia.

Entre lo sacro y lo pagano: Corpus-Raymi.

Eliminemos el CPCCS

General

Nunca debió existir Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. Su germinación -como sabemos- obedeció a uno más de esos caprichos absolutistas del líder de la década perdida.

De su trayecto institucional, igualmente, solo se recuerdan penosos episodios de subyugación a Carondelet, que se reflejaron en designaciones de autoridades afines al régimen de turno, cuya misión fue legitimar y encubrir el abuso de poder.

Hoy los vergonzosos chascos del presidente del Consejo, José Tuárez, solo ratifican que el CPCCS no es más que una peligrosa herramienta al servicio de quienes patrocinan (y luego manejan) a los candidatos.

Nota al pie merece el Consejo Transitorio. Bajo la batuta de Julio César Trujillo el Consejo se propuso disolver en algo el penetrante óxido de la estructuras clientelares del pasado reciente.

Se lograron importantes avances y cambios que hoy exigimos sean respetados por el nuevo Consejo, pues en la consulta de 2018 los ciudadanos le conferimos esta potestad a los consejeros transitorios.

El Consejo actual goza de escasa representatividad. Mucho se cuestionó el 20% de votación alcanzado por el alcalde Yunda, calificandolo de “exiguo” como para encarnar la voluntad de los quiteños.

Para sorpresa, “su majestad” José Tuarez I solo llegó a recolectar 962 046 voluntades ecuatorianas, menos del 8%, mientras que los votos nulos superan los dos millones y medio.

🔻El mensaje es claro: el Consejo y sus consejeros no nos representan.

Por otra parte, en tiempos “de austeridad” -como diría el oficialismo- el costo de mantener el CPCCS es asimismo muy oneroso.

Entre sueldos, mantenimientos y muebles, desde 2009 el Consejo le ha costado a todos los ecuatorianos cerca de 122 millones de dólares; es decir, una media de 12 millones anuales.

Para este 2019, desde el Ministerio de Finanzas se han anunciado recortes presupuestarios; sin embargo, solo para sostener a los 400 empleados enrolados se requiere 8 millones.

Entre sus últimas voluntades, el expresidente del CPCCS, Julio César Truijillo, expresó la necesidad de convocar a una Consulta Popular para desaparecer democráticamente la institución.

Este legado ha tenido eco a través de diferentes actores políticos quienes se han propuesto empezar con el arduo proceso de levantar las cerca de 700 000 firmas que se requieren para convocar al referéndum y, desde la ciudadanía, reformar parcialmente la Constitución.

✅ De ser así, ¡cuenten con mi firma!

✍🏻 M. Abad

Pedaleando la vida

Cuenca

Han sido semanas intensas y gloriosas para el deporte ecuatoriano. Entre el emotivo triunfo de Carapaz, la medalla de Glenda Morejón y la epopeya de la mini-tri, quizá el exitoso fin de semana de Alfredo Campo quedó algo diluído en este maremágnum de laureles. Sin embargo, los últimos resultados del bicicrosista cuencano nuevamente invitan a ilusionarnos. Repasemos.

El pasado 9 de junio Campo alcanzó el segundo lugar en la quinta válida de la Copa Mundo de Supercross, celebrada en París. Este podio lo situaba tercero en la clasificación general, algo inédito para el deportista en su carrera deportiva en la categoría élite. 

En la sexta válida -corrida a día seguido en la misma locación-, la fortuna le fue esquiva al ciclista al sufrir una caída en cuartos de final. Hoy Alfredo aparece quinto en la general y es el único representante latinoamericano en el “top ten”.

Estos recientes palmarés acrecientan una abarrotada vitrina de éxitos que empezaron a sus tempranos siete años de edad, con el Campeonato Mundial Infantil. Luego, en 2011, alcanzaría el campeonato Junior Elite Men. 

Ya en la categoría élite, ha logrado que la bandera ecuatoriana flamee de manera recurrente en los podios de los juegos bolivarianos, sudamericanos y panamericanos; incluso, en 2018, Campo rompió un histórico “maleficio” y se consagró como el primer latinoamericano en ganar la Serie Profesional Americana en Estados Unidos.

Con bastante probabilidad, en 2020, Alfredo nos representará en los Juegos Olímpicos de Tokio. Será su segunda olimpiada y, desde ya, ha sido categórico en definir su objetivo: “lucharé por esa medalla que tanto nos merecemos”.

Pero más allá de los logros para el país, su aporte más valioso es haberse convertido en un referente e inspiración de cientos de chicos que a diario pedalean con todas sus fuerzas con la ilusión de también llegar algún día a ser profesionales, representar a su país y ganar medallas. 

Niños y jóvenes que han entendido que los sueños solo se alcanzan con perseverancia, confianza en sí mismo y una vida equilibrada; que en el deporte como en la vida hay momentos de éxito y fracaso; y que, como señala Alfredo, “las derrotas son la motivación para esforzarse más”.

Cuenca es la capital ecuatoriana del bicicrós. Por las pistas de La Concordia y el mundo han corrido cuencanos que hoy son leyendas: Daniel Roura, Diego Tamariz, Joaquín Jaramillo, Doménica Azuero, Alfredo Campo, por citar unos pocos. 

Ellos sembraron la semilla de una emergente nueva generación de apasionados bicicrosistas que hoy sueñan con dejar en lo más alto el nombre de nuestra ciudad y país, y también “pedalear la vida”.

Bicentenario Cuencano

General

El próximo año Cuenca celebra 200 años de independencia. No es mera retórica. El recuerdo de nuestra emancipación encierra valores fundamentales que explican y dan sentido a la cuencanidad.

Recordemos que nuestra independencia no fue ajena a la crisis social y al conflicto civil, por lo que la ilusión de esta conmemoración también debe sintonizarse con los anhelos de nuestros fundadores: honrar su memoria e ideales republicanos.

Por otra parte, el bicentenario coincide con el primer año de una nueva administración local, que además se ha etiquetado asimismo como outsider, ciudadana y sin compromisos políticos. Estas cualidades -sumadas al natural entusiasmo que emerge al inicio de todo proceso democrático- deberían conducir a la máxima autoridad local a tomar maduras decisiones, hasta hoy sin parangón.

La experiencia internacional en iniciativas similares sugieren, como es lógico, la creación de una comisión que decida, oriente y canalice todo lo que se tiene que hacer. Nada mejor que este espacio para que el flamante alcalde demuestre capacidad de gestión al liderar la creación de un plan único interinstitucional que articule las iniciativas del GAD cantonal y provincial, de universidades, sector productivo, gestores culturales, colectivos artísticos. Una tarea titánica, pero indispensable.

En esta misma línea, para fortalecer la institucionalidad de la celebración, quizá convenga emular la iniciativa del alcalde Quito, Jorge Yunda, y conformar un consejo de exalcaldes al cual se le delegue la conducción alguna de las complejas aristas de este macro proyecto. Qué mejor que nutrirse de la experiencia y capacidad de destacados personajes a los cuales -al margen de las conocidas diferencias y rivalidades- les une un valor fundamental: el amor y la pasión por la ciudad de Cuenca.

Finalmente, estaremos gustosos de disfrutar y participar en los diferentes festivales, ferias, conciertos, desfiles, plazas, publicaciones y demás eventos culturales y artísticos, propios de una celebración de esta envergadura.

Sin embargo, a dos siglos de nuestra independencia, emerge una nueva lid emancipatoria: liberarnos del centralismo, la dependencia y del grotesco olvido que ha sufrido Cuenca por el gobierno central.

Empieza la lucha por nuestra autonomía y por recuperar nuestro histórico protagonismo y representatividad en el concierto nacional.

El BICENTENARIO es la oportunidad para renovar nuestra historia.

Innovación

Economía

La innovación es la clave para competir en un mundo globalizado. Sin embargo, todavía existe mucha confusión y ambigüedad alrededor de este término. 

La innovación no es sinónimo de creatividad, invención o desarrollo de nuevos productos; ni tampoco implica solo generar buenas ideas.

Asimismo, cualquier emprendimiento “novedoso”, por más revolucionario e interesante que parezca, en estricto sentido en su inicio no vale nada; pues las cosas adquieren valor solo si el mercado desea comprarlas. 

En este contexto, existen varios autores y obras que buscan explicar el significado de innovar. Una sencilla aproximación al término es la de la Fundación española COTEC que define innovación como “el arte de convertir las ideas y el conocimiento en productos, procesos o servicios nuevos o mejorados que el mercado reconozca y valore”. 

En otras palabras, se trata de rentabilizar el conocimiento y las ideas. 

Anualmente, la Universidad de Cornell y la Escuela de Negocios INSEAD examinan a 143 países para identificar sus capacidades y resultados en materia de innovación. 

Estos resultados se consolidan en lo que hoy conocemos como el Índice Global de Innovación. 

Este índice evalúa dos grupos de indicadores: los de entrada (insumos) y los de salida (resultados). En el primero, se evalúan las instituciones, el capital humano e investigación, infraestructura, sofisticación del mercado y sofisticación de negocios. 

En el segundo, se analizan los resultados en términos de producción de conocimiento y tecnología y producción creativa. 

Los resultados del informe 2018 ubican a Suiza, Holanda y Suecia en los tres primeros lugares del índice. América Latina recién aparece en el puesto 47, con Chile; seguido de Costar Rica, en el 54 y México, en el 56. Nuestros vecinos Colombia y Perú se ubican en los puestos 63 y 71, respectivamente. Ecuador recién aparece en la posición 95 (de 143). 

Entre los principales frenos a la innovación en nuestro país que se señalan en el reporte está una frágil seguridad jurídica, excesivas regulaciones laborales, dificultades para empezar un nuevo negocio, y en general una institucionalidad que no está favoreciendo el emprendimiento y la innovación. 

Urge que el gobierno priorice en su agenda el generar un ecosistema que favorezca las iniciativas con valor agregado y buena expectativa comercial. 

Así se generan nuevas plazas de trabajo y, por ende, nuevos ingresos para las familias ecuatorianas, con oportunidades, calidad de vida y bienestar.

Contradicciones contemporáneas

Educación, sociedad, tecnología

Un buen profesor que tuve decía que el mejor estudiante no es el que tiene buenas respuestas, sino aquel que hace las mejores preguntas.

Quizá para vivir sabiamente también no se requiera buenas respuestas sino acertadas preguntas.

La complejidad del mundo moderno -con un descontrolado avance tecnológico e infinito flujo de información-, en su afán de “facilitarnos la vida” más bien está contribuyendo a acentuar las contradicciones.

Recientemente, Facebook anunció un rediseño histórico en su interfaz: ahora dará más prioridad a la interacción en los grupos, apostando a fortalecer las comunidades de personas con intereses afines.

Sin embargo, mientras más conectados estamos, más solos nos sentimos. Como señala el historiador israelí, Yuval Noah, vivir conectados no necesariamente implica vivir en armonía; pues en el mundo virtual con un clic se puede escapar de una persona desagradable o incómoda, pero no es posible darle “unfollow” a un vecino o compañero de trabajo.

De la misma manera, mientras los servicios de mensajería y redes sociales invierten ingentes recursos para acelerar y ampliar al máximo la capacidad de mantener a las personas conectadas entre sí, emergen con fuerza alrededor del mundo nuevos nacionalismos distorsionados que recurren a la herramienta más primigenia para defender el territorio y separar a las personas: los muros de piedra.

Por otra parte, esta “cuarta revolución” ha dado inteligencia a las máquinas, y cada vez más procesos industriales y comerciales pueden ser automatizados. En el nombre de la productividad y la competitividad, se eliminan puestos de trabajo mecánicos y físicos, bajo el ofrecimiento de que aparecerán nuevas profesiones, hasta hoy desconocidos.

¿Qué pasará con los países que no puedan insertarse en esta nueva economía? La única respuesta posible es un escenario en donde se acrecienten las desigualdades y se concentre aún más la riqueza en los países más desarrollados. Hace un par de años, Stephen Hawking ya abrió el debate: “(…) el auge de la inteligencia artificial será lo mejor o lo peor que le haya ocurrido a la humanidad. Aún no sabemos cuál”.

En este contexto de contrasentidos, querer asumir el reto de ser un paladín antisistema es loable, pero poco efectivo. Detener el avance de la tecnología es casi imposible. No obstante, podemos ser esos buenos estudiantes y empezar a poner en el tapete las preguntas ¿qué tipo de uso daremos a las nuevas tecnologías?

Elecciones en España 2019

Política, sociedad

Todo proceso electoral trae sorpresas. A pesar de que días antes de las elecciones generales de España, celebradas el pasado domingo 28 de abril, ya se tenía un claro panorama de lo que ocurriría, las reacciones ante el resultado final dejan varias conclusiones y permiten ensayar diferentes escenarios de lo que se viene. Repasemos lo ocurrido.

LO ESPERADO. El Partido Socialista Obrero Español, PSOE, encabezado por el actual presidente Pedro Sánchez, alcanzó 122 de los 176 escaños necesarios para gobernar sin coalición. Esta circunstancia, común en los sistemas parlamentarios europeos, obligaría a que los socialistas- para alcanzar gobernabilidad- hagan coalición con Unidas Podemos de Pablo Iglesias, así como con varias organizaciones políticas de izquierda y nacionalistas.

NUEVOS PROTAGONISTAS. Ciudadanos, partido liberal-progresista liderado por Albert Rivera, registra 57 escaños y se posiciona como la tercera fuerza política de España. Esta condición afianza el liderazgo de Rivera en el espectro del centro hacia la derecha y lo aleja de cualquier posible acuerdo con el PSOE para hacer gobierno.

EL GRAN PERDEDOR. El conservador Partido Popular, que en 2016 alcanzó una bancada de 137 legisladores, hoy debe conformarse con unos discretos 66 escaños. La lectura que se advierte es que los grupos de poder tradicionales migrarán su apoyo hacia Ciudadanos, opción nueva, fresca y más moderada. En el corto plazo, difícilmente podrán recuperarse los populares de este bajón.

LA NO TAN SORPRESA. Con la consigna de “hacer España grande otra vez”, los ultraderechistas de VOX irrumpen en el tablero con 24 legisladores. Asimismo, se le endosa a este partido parte la responsabilidad del fracaso del Partido Popular, al presentarse como una alternativa más conservadora, especialmente en temas de inmigración.

¿QUÉ LE ESPERA A ESPAÑA? Una legislatura larga y complicada para Sánchez. El apoyo de Pablo Iglesias no será gratuito, y desde el inicio tratará de negociar ministerios y espacios de poder; asimismo, no faltará uno que otro chantaje de los independentistas a cambio de consignar su respaldo. 

La victoria, que fue ajustada, se explica por el fraccionamiento de la derecha, así como el miedo que generó el radicalismo de VOX, el cual movió indecisos hacia el socialismo, como medida de protección. Sin embargo, en este frágil escenario, una mala gestión de Sánchez puede entregarle en bandeja el poder a sus rivales en las próximas contiendas municipales.

Perspectivas electorales 2021

Política

Si bien los resultados del 24 de marzo no son determinantes para las presidenciales de 2021, varios elementos dejan conclusiones y, sobre todo, configuran el nuevo mapa de fuerzas políticas al servicio de los aspirantes más visibles a ocupar el trono de Carondelet.

El PSC obtuvo 1,8 millones de votos válidos a nivel nacional, un 68% más que en 2014, consolidándose como el partido más votado, aunque con una votación bastante concentrada en la Costa. Por otra parte, el otrora invencible Alianza País, que en 2014 alcanzó la histórica votación de 4,5 millones de votos válidos, en 2019 (ya distanciado de la figura de Correa) llega a la cuarta parte de de lo obtenido hace 5 años: 1,2 millones de votos.

La lista 5, facción disidente de Alianza País y liderada a control remoto por Rafael Correa, alcanzó poco más del millón de votos; igualmente, menos de un cuarto de lo obtenido en 2014 por AP. Finalmente, CREO presenta un discreto crecimiento del 14% frente a 2014 y, la sorpresa, es la notable irrupción de Democracia Sí en el tablero electoral.

En este escenario, quedan más dudas que certezas. En las seccionales prevalece el interés local, por lo que el voto se endosa a personas más que a partidos; sin embargo, el excesivo número de candidatos y la consecuente dispersión del voto, provocaron sorpresas como lo ocurrido en la elección para Alcaldía de Quito. De mantenerse esta tendencia, el disciplinado voto correísta podría dar el “batatazo” si en 2021 la centroderecha y la centroizquierda aparecen nuevamente fraccionadas.

Los resultados en varias ciudades también dejaron un mensaje concluyente: los ecuatorianos están cansados de los políticos tradicionales. Esta situación de incertidumbre, en donde elector espera hasta el último día para decidir su voto, es tierra fértil para que emerjan “outsiders” o alternativas disruptivas y antisistema que se apropian de las emociones de las personas.

Estamos en un momento histórico en el que los neopopulismos fracasaron y tienen como último referente de la corriente al macabro gobierno venezolano. La izquierda -con honestidad- ha dicho que tiene que “reinventarse”, institucionalizarse y formar nuevos cuadros.

Se configura el escenario ideal para que el péndulo gire a la derecha, como ya ha ocurrido en otros países de la región.

Este previsible resultado estará condicionado a que se pueda consolidar un solo frente, y que el aspirante designado ofrezca un renovado discurso liberal que se sintonice con las nuevas expectativas de un electorado que, como vemos, está dando sorpresas.